Skip to content

La Rabia: Identificar pensamientos y emociones.

La rabia es una emoción protectora porque nos permite luchar contra posibles amenazas y defender nuestros derechos. Sin embargo, a veces tenemos dificultades para manejarla. Podemos por ejemplo, bloquear la rabia por miedo, generándonos sensación de indefensión, dado que si no la usamos, no logramos poner límites, decir que NO o pedir lo que necesitamos.

Al no dejarla salir de modo sano, se nos queda metida adentro y se nos vuelve en contra. Puede convertirse en auto reproche o rechazo hacia nosotros mismos; o asomarse en síntomas de ansiedad excesiva. En otras ocasiones, evitamos expresar lo que sentimos o necesitamos (penas, miedos, desilusiones, necesidades afectivas), postergándonos excesivamente hasta explotar por acumulación de frustración, dolor o malestar.

Otra dificultad en el manejo de la rabia es cuando la sacamos con descontrol, sin freno, en forma desproporcionada y dañina. Descalificamos o ponemos etiquetas negativas al otr@ diciendo o pensando: “Es un idiota, habla estupideces”, “Yo tengo la razón”, “Si me insultan, insulto, tengo que decir algo para no quedar disminuid@ frente al otr@”.

Lo expresemos o no, bajo rabia intensa podemos sentir como si el otr@ impidiera intencionalmente lo que un@ quiere, culpándolo por el malestar e incrementando nuestro enojo. Podemos pensar: “eres el causante de todos mis males…” “lo haces a propósito para atacarme”; “sacas lo peor de mí, me sacas de quicio”.

También aumenta la rabia pensar que lo que ocurre es injusto, que “debería ser” o “tiene que ser” del modo en que un@ espera.

Bella Rossi

Psicóloga Adultos y adolescentes